SCIENCE IN THE MOVIES

AE: Apocalypse Earth / TA: Tierra Apocalíptica

AE_Apocalypse_Earth

Thunder Levin, USA 2013


You can rapidly dismiss Apocalypse Earth as a mockbuster made with a very small budget to benefit from the campaign of a large production, but you can watch it with more friendly eyes, as a small movie that can be as entertaining as its big budget inspiration, After Earth, and that, unlike it, deals with the subject of discrimination and racism. I chose the second option, enjoyed the beautiful Costa Rican landscapes and selected two topics for this review, the mutant and the stages of evolutionary adaptation.


Lea, played by Costa Rican model Laura Rodríguez Bonilla, is mistreated and rejected because she was born with a different skin color. Lea is the first of her kind, and her camouflaged skin protects her in a dangerous world. She is not different from the first mutant of the giraffe that had protective blotches or the first white bear that could move undetected in the Arctic whiteness. Perhaps these first members of new species faced some rejection but their genes passed on to new generations: the movie shows a scientifically valid phenomenom.


I was tempted to discuss if wasps as large as those in the movie are possible, an answer that depends on the oxygen content of the atmosphere, but I prefer to consider the "chameleons". These are humanoids with such a powerful camouflage that they are practically transparent. Is this possible?


In 2012 we saw the first "transparent" automobile, the zero emissions F-Cell car that had a camera on one side and a large screen on the other. Some marine mollusks have been copying their backgrounds for millions of years but they do not look transparent as they move because they need several seconds to reproduce their background. However, if a mutation allowed faster changes, a species like the chameleons of the movie could indeed evolve.




Podemos descartar sumariamente a Tierra Apocalíptica como una imitación barata hecha para beneficiarse de la campaña de una producción mucho mejor financiada, pero también podemos mirarla con tolerancia, como una película pequeña que puede ser tan entretenida como su inspiración de gran presupuesto, Después de la Tierra, y que, a diferencia de ella, trata el tema de la discriminación y el racismo. En lo personal elegí la segunda opción, disfruté de los hermosos paisajes costarricenses y seleccioné dos temas para Del Tubo a la Lata, la mujer mutante y el camuflaje avanzado.


Lea, interpretada por la modelo costarricense Laura Rodríguez Bonilla, es maltratada y rechazada porque nació con un color de piel diferente. Es la primera de su especie, y su piel camuflada la protege en un mundo peligroso. En cierto modo no es diferente de la primera mutante de jirafa que tuvo manchas de camuflage o la primera osa blanca que gracias a su mutación pudo moverse sin ser detectada en la blancura ártica. Tal vez estos primeros miembros de nuevas especies enfrentaron también cierto rechazo, pero sus genes pasaron a las nuevas generaciones. En otras palabras, aquí la película muestra un fenómeno científicamente válido.


Tuve la tentación de analizar si son posibles las enormes avispas de la película, lo que depende del oxígeno atmosférico, pero prefiero hablar de los "camaleones". Estos son humanoides con un camuflaje tan potente que resultan prácticamente transparentes.


¿Es esto posible?


En 2012 vimos el primer automóvil "transparente", el vehículo sin humo F-Cell que tenía una cámara en un lado y una gran pantalla en el otro. Algunos moluscos marinos han estado copiando sus fondos durante millones de años, pero no se ven transparentes al avanzar porque necesitan varios segundos para reproducir sus ambiente. Sin embargo, si se llegar a dar una mutación que permitiera cambios mucho más rápidos, ciertamente podría evolucionar una especie con la capacidad de los camaleones de Tierra Apocalíptica.