SCIENCE IN THE MOVIES

E.T.

E.T.

E.T. es una película estadounidense de 1982. Es discutible si se trata de fantasía o de verdadera ciencia ficción. Tras un encuentro inesperado con los humanos, una expedición extraterrestre debe abandonar en la Tierra a uno de sus miembros. Este encuentra refugio en una casa y los niños se unen para protegerlo y guardar el secreto. El extraterrestre, llamado cariñosamente E.T., muestra poderes curativos desconocidos en nuestro planeta y en general una actitud amable hacia otros seres vivos, muy en contraste con el comportamiento agresivo y depredador del ser humano. También tiene la capacidad de elevar objetos en el aire, pero aun así muere. Pero una película familiar como esta requiere un final feliz, así que ET pero resusita al acercarse una nave de rescate que finalmente lo lleva de regreso a su planeta.


En principio, la curación de las heridas consiste simplemente en reemplazar células dañadas con células en buen estado, función que tanto plantas como animales compartimos desde hace al menos 500 millones de años. La rapidez de la curación depende del tejido, la temperatura y otros aspectos, pero ciertamente la tecnología médica ha desarrollado compuestos cicatrizantes que producen la curación en mucho menos tiempo. Pero aun no podemos reparar heridas en segundos como lo hace E.T. Igualmente, ya podemos resucitar a los muertos pero solo si el daño celular es pequeño, gracias a que lo muerte es un proceso gradual, no absoluto como se creen popularmente.


La levitación en cambio sigue siendo pura ficción, pero no así la naturaleza agresiva y depredadora de nuestra especie. Y qué bueno, porque fue esa naturaleza la que nos permitió llegar hasta donde estamos hoy. El meollo del asunto es que los tiempos han cambiado, y ahora debemos enfatizar, como E.T., el otro lado de nuestra naturaleza: la cooperación y el amor.