SCIENCE IN THE MOVIES

Matrix

Matrix

Desde sus escritos más antiguos, los filósofos se han preguntado cuánto podemos confiar en nuestros sentidos, y en el siglo XVII René Descartes mencionó la necesidad de buscar una prueba de que no vivíamos en una falsa realidad, dado que nuestros sentidos pueden engañarnos. En Matrix, los humanos viven una imitación tan convincente de la realidad, que para efectos prácticos es casi como la de verdad, lo cual es el verdadero sentido de la expresión inglesa virtual reality.


Un programador de computadoras, quien usa el seudónimo de Neo se une a un grupo de personas que desean acabar con ese control absoluto que tienen las máquinas sobre la humanidad. Las luchas se realizan en un mundo virtual en que la gravedad y la velocidad se comportan de manera diferente al mundo real. El cuerpo humano puede moverse más rápido que las balas, caminar por las paredes y contorsionarse como si no existiera la fuerza de gravedad.


Este concepto ha sido tratado frecuentemente en la ficción científica, y recuerdo que en la serie Viaje a las Estrellas hubo un capítulo en que personas paralíticas con cuerpos terriblemente mutilados, vivían una vida paradisiaca en la cual eran siempre jóvenes, ágiles y felices, gracias a avanzadas máquinas de realidad virtual. El escritor Isaac Asimov se preguntó también que había de malo en que, dentro de sociedades ricas como la estadounidense, unas pocas personas eligieran vivir toda su vida en un mundo imaginario inducido por drogas. En el caso de Matrix, la pregunta está implícita: ¿qué hay de malo en pasar toda la vida en una realidad virtual, si esta es interesante y agradable?


La respuesta de la película es que esa utopía virtual es mala porque limita al ser humano, cuya mente, en palabras de la misma película, puede construir un mundo en el que todo es posible.