SCIENCE IN THE MOVIES

Melancholia

Lars von Trier. Dinamarca, 2011

Melancholia

This is the only movie that I have reviewed for Del Tubo a la Lata that I cannot see again, it affected me too deeply for that.


In my experience it is the only end-of-the-world movie that looks real: it could be like that, sadness and depression rather than panic and mass exodus in giant space ships.


The director made it clear that the scientific aspects were not important, yet there are two that I want to discuss: worlds in collision and psychological depression.


In the movie, the Earth is hit by another planet, Melancholia, and all life is destroyed in a wave of energy similar to the explosion of a nuclear device. This not only is possible, but already happened 4.5 billion years ago. We know it because we have studied the composition of moon rocks, which show that huge amounts of water boiled away during the moon's birth, as shown by studies done among others by Matija Cuk of the SETI Institute and Sarah Stewart of Harvard University. There is no reason why it could not happen again.


We also see the effects of severe depression, which prevents people from doing most tasks. Clinical depression is such a serious disease that many patients consider or even attempt suicide. Depression may be, nevertheless, an adaptation that evolved because it allows humans to abandon fruitless efforts and to attract support from their relatives and friends. It only becomes a disease when it sets on without connection to reality.


Finally, the movie presents a deep philosophical argument: life on Earth is full of evil and deserves destruction. Life is wonderful and full of good things, but there is also much suffering and evil; nature is, as Victorians said, "red in tooth and claw": painful but truth, the apocalypse would end all suffering!




Esta es la única película que he analizado para Del Tubo a la Lata que no podré ver de nuevo. Me afectó profundamente.


En mi experiencia, ésta es la única película sobre el fin del mundo que parece real: el fin podría ser de esa manera, tristeza y depresión, más que pánico y un éxodo masivo en naves espaciales.


El director ha dejado claro que los aspectos científicos no son importantes para la película. Sin embargo, hay dos que quiero discutir: choque de planetas y depresión psicológica.


En la película, la Tierra choca con otro planeta, Melancholia, y toda la vida es destruida en una ola de energía similar a la liberada por la explosión de un dispositivo nuclear. Esto no solamente es posible, sino que ya sucedió hace 4.5 millones de años. Lo sabemos porque hemos estudiado la composición de las rocas de la Luna y muchos estudios, entre ellos los de Matija Cuk del Instituto SETI y Sarah Stewart de la Universidad de Harvard, muestran que se evaporaron grandes cantidades de agua durante la formación de la Luna. Nada impide que suceda de nuevo.


También vemos los efectos de la depresión severa, la cual impide a las personas realizar la mayoría de actividades. La depresión clínica es una enfermedad tan seria que muchos pacientes piensan en el suicidio o incluso intentan suicidarse. La depresión puede ser, sin embargo, una adaptación que evolucionó porque permite a los humanos abandonar esfuerzos innecesarios y atraer el apoyo de familiares y amigos. Se convierte en enfermedad únicamente cuando no existe una conexión con la realidad.


Finalmente, la película presenta un argumento filosóficamente muy profundo: la vida en la Tierra está llena de maldad y merece ser destruida. La vida es maravillosa y llena de cosas buenas, pero también existen el mal y el sufrimiento; la naturaleza es, como decían los victorianos: “de dientes y garras ensangrentadas”: es doloroso pero cierto, el apocalipsis acabaría con todo sufrimiento.