SCIENCE IN THE MOVIES

Moon / En la luna

Moon

Moon, la película británica del 2009 dirigida por Duncan Jones, me recuerda partes de 2001 Odisea Espacial y Solaris, ambas reseñadas en Del Tubo a la Lata, pero tiene dos temas más novedosos: los clones y los recuerdos implantados. La idea central es que para una empresa es más barato copiar un trabajador entrenado que contratar nuevos. Esto tendría ventajas diversas: por ejemplo, se podrían hacer muebles y máquinas a la medida con menor inversión, todos los trabajadores reaccionarían igual ante peligros, presiones y medicamentos. Sería la aplicación al ser humano de la estandarización que nos permite abrir una caja de leche con la confianza de que su contenido es saludable e idéntico al de las cajas que hemos comprado antes.


En la película, los clones son asesinados al final del contrato, también para aumentar las ganancias. Pero la ciencia no respalda esta posibilidad.


El concepto del clon humano, tan injustamente manejado por políticos tan ignorantes como el resto del público, no es una ficción aterradora. Es cosa de todos los días y hay millones de clones en el mundo: los gemelos. Sabemos por experiencia que los gemelos idénticos, no son totalmente iguales, y tampoco lo serían los artificiales. Cada quien es producto de su experiencia; aunque los cuerpos se vean iguales, los gemelos son diferentes, y sus mentes aun más.


Todos esos informes periodísticos de gemelos que maravillosamente consumen la misma marca aunque se críen aparte olvidan que también millones de personas que no son gemelas y también consumen esa marca. No hay ninguna conexión mental mágica entre los gemelos.


Finalmente, debido a la enorme complejidad de las estructuras químicas que componen la memoria humana, la ciencia actual no conoce ninguna forma de implantar una copia en otro cerebro, pero la película está magníficamente fotografiada y actuada, ¡y ciertamente merece un espacio en nuestra memoria!