SCIENCE IN THE MOVIES

The Road / La carretera

The Road

En la película El Camino, un niño viaja con su padre por un mundo donde la vegetación y la fauna han muerto. La causa nunca se nos presenta, lo que dificulta mi trabajo como reseñador científico, pero por su excelencia, esta película estadounidense del 2009 dirigida por John Hillcoat merece un esfuerzo. El mar, frío y gris, tampoco parece albergar vida, y concluimos que solamente sobreviven los humanos, un perro y un escarabajo solitario. ¿Qué podría producir un cataclismo así? Los árboles permanecen en pie, por lo que podemos descartar las explosiones nucleares.


Tampoco pudo ser algo incapaz de penetrar el suelo, pues en ese caso los organismos subterráneos habrían salido una vez pasado el fenómeno. Si fuera un fenómeno persistente, como una contaminación radiactiva, entonces no podrían andar en la superficie las personas y su perro. Por lo tanto, se trató de algo temporal que afectó a todos los seres con ácidos nucleicos, tanto en el aire, como en el agua, en la tierra y bajo ella. Eso solamente podría ser algún tipo de radiación ionizante de altísima potencia.


Según documentos de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de los EEUU, en un caso así las víctimas sufrirían inflamación y enrojecimiento de la piel, sangrado interno, nausea, vómito y diarrea, seguidos de un cansancio intenso, espasmos y finalmente un coma mortal. La película no nos muestra nada de esto: ocurre tiempo después de la tragedia.


Si todo murió durante el episodio de radiación, ¿Por qué no está la tierra llena de los cadáveres?

Los grandes destructores de cadáveres, bacterias, hongos e insectos, sobreviven más tiempo que nosotros ante la radiación y es posible que tuvieran tiempo de descomponerlos. En esto, la película es científicamente viable, al igual que en lo del canibalismo, las pesadillas, el miedo, la depresión y el amor, todas ellas características documentadas en el todavía breve camino de la historia humana.