SCIENCE IN THE MOVIES

Frequency / Desafío al tiempo

Frequency

Director Gregory Hoblit premiered in 2000 with the movie Frequency, in which a detective obsessed with the death of his father thirty years earlier has radio communication with him.


In our evolutionary history we get benefits from testing various solutions in mental simulations of our past mistakes. Therefore it is difficult to leave some problems behind. This mechanism is real and obviously prepares us mentally to act better if the problem recurs, but also can become obsessive, as in this story.


We may be the only species with knowledge of certain death and the wish of meeting again with the beloved ones who are no longer alive. This belief exist in all cultures and originated religions. In the nineteenth century it was proposed that the belief in a soul that lives beyond life could arise from dreams in which memory shows us people who have died. This idea is developed in a novel way in Solaris, a Soviet film analyzed in another installment of our site. Frequency just states that the communication through time was produced by a radial solar phenomenon that is repeated every three decades. When I was a teenager, studying electronics, I read an article about the possibility of reconstructing battles of World War II from electromagnetic transmissions still traveling through space, an idea used in the movie Contact that I also reviewed. There are two problems with this idea. First, there is an 11-year solar cycle that causes radio interference, but nothing else, and secondly, the electromagnetic signals weaken soon and away from Earth they are mixed with many others, erasing all information, as happens to those elegant drawings made with cinnamon in coffee cups as soon as we mix the sugar.




El director Gregory Hoblit estrenó en el año 2000 la película Desafío al tiempo, en la cual un detective obsesionado con la muerte de su padre treinta años antes, entra en comunicación radial con él.


En nuestra historia evolutiva nos beneficiamos de probar diversas soluciones en simulaciones mentales de nuestros errores pasados. Por eso es tan difícil dejar atrás algunos problemas. Este mecanismo mental es real y obviamente nos prepara para actuar mejor si se repite el problema, pero también puede obsesionarnos, como le ocurre al detective de esta historia.


Posiblemente somos la única especie cuyos miembros saben con certeza que morirán y el deseo de reunirnos nuevamente con los difuntos amados existe en todas las culturas. Ya en el siglo XIX se propuso que la creencia en un alma que vive más allá de la vida pudo surgir de los sueños, en los cuales la memoria nos muestra como reales a personas fallecidas. Esa idea se desarrolla de manera novedosa en Solaris, película que analizamos en otra entrega de Del Tubo a la Lata. Por su parte, Desafío al tiempo se limita a decir que el encuentro radial fue producido por un fenómeno solar que se repite cada tres décadas. Cuando yo era adolescente y estudiaba electrónica, leí un artículo en que se hablaba de la posibilidad de reconstruir batallas de la Segunda Guerra Mundial a partir de transmisiones electromagnéticas que todavía viajaban por el espacio, idea usada también en la película Contacto, también reseñada aquí. Hay dos problemas con esta idea. Por una parte, hay un ciclo solar de 11 años que causa interferencia en las radiocomunicaciones, pero nada más, y por otra, las señales electromagnéticas se debilitan pronto y al alejarse de la tierra se mezclan con muchas otras, borrando toda información, como le ocurre a esos dibujos hechos con canela en las tazas elegantes de café.