SCIENCE IN THE MOVIES

Solar Crisis / Crisis Solar

Solar Crisis

Perhaps because the next production of solar flares is expected in 2011, the theme of a burning Earth has become fashionable. I recently saw two films, Solar Warning, 2007, already reviewed here, and Solar Attack, 2005. However, two decades ago, that was exactly the topic of Solar Crisis, directed by Alan Smithee and Richard C. Sarafian. To prevent a flare that would end all forms of life, an antimatter bomb is sent to the Sun.


In the movie, global warming leads to famine and massacres. Due to increased solar radiation, much of the planet becomes a desert, and people start wearing Bedouin-style clothes and thick sunglasses. Curiously, it is true that global warming could cause these effects, but solar flares could not.


The ship taking the bomb to the Sun is controlled by an intelligent computer, a computer so smart that it ends up being afraid, and for that reason they need a human volunteer as backup pilot. Sadly, this is not convincing because getting a bomb to a star, which attracts everything nearby, a simple computer would be sufficient.


In the film, the bomb is loaded with five tons of antimatter. Antimatter is already produced in Switzerland, but in almost infinitely small quantities, so I cannot imagine a technology capable of containing tons of it without being annihilated by contact with normal matter.


Solar Crisis was perhaps unjustly forgotten. In its defense I will say that the scenes of ships in space and the approach to the Sun are compelling and beautiful, as well as are two of the actresses, and of course, any film that shows Jack Palance deserves a moment of our attention.




Tal vez porque la próxima producción de llamaradas solares se espera para el 2011, el tema de que la Tierra sea calcinada se ha puesto de moda. Lo trataron recientemente dos películas, Alerta Solar, del 2007, ya reseñada en Del Tubo a la Lata, y Ataque Solar, del 2005. Sin embargo, hace dos décadas, ese fue exactamente el tema de Crisis Solar, dirigida por Alan Smithee y Richard C. Sarafian. Para evitar que una llamarada acabe con toda forma de vida, se envía una bomba de antimateria al Sol.


El calentamiento global lleva a grandes hambrunas y matanzas. Debido al aumento de la irradiación solar, gran parte del planeta se vuelve desértico, y la gente viste ropa muy parecida a la de los beduinos, además de gruesos lentes para sol.


En realidad las llamaradas solares no causan estos efectos, pero sí podría causarlos el actual calentamiento global.


Como la nave que descargará la bomba al sol es controlada por una computadora tan inteligente que acaba teniendo miedo, se necesita un voluntario humano como piloto de respaldo. Pero para atinarle a algo tan grande como el sol, que además atrae todo lo que se le acerque, bastaría una computadora muy sencilla.


La bomba es cargada con cinco toneladas de antimateria. Ya se produce antimateria en Suiza, pero en cantidades casi infinitamente pequeñas, y no imagino una tecnología capaz de contener toneladas sin que se aniquilen al contacto con la materia normal.


Tal vez Crisis Solar fue injustamente olvidada. En su defensa diré que las escenas de naves en el espacio y del acercamiento al sol son convincentes y de gran belleza, al igual que dos de las actrices, y por supuesto, toda película en la que aparezca Jack Palance con su aterradora sonrisa merece un rato de nuestra atención.